Las autoridades de protección civil activaron la alerta amarilla en Soná, Mariato y Tonosí, comunidades próximas al epicentro del sismo de magnitud 7,7 del 9 de octubre. Sinaproc advirtió que las lluvias podrían elevar rápidamente los ríos y causar inundaciones en áreas vulnerables.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) dispuso el cambio de alerta desde la noche del martes, ante condiciones atmosféricas que, según indicó en un comunicado, podrían representar un riesgo para la población. Las zonas incluidas están en la península de Azuero, donde se localizó el epicentro del terremoto.
El organismo señaló que se esperan lluvias significativas y que estas podrían provocar crecidas rápidas de ríos y quebradas, inundaciones en sectores vulnerables y otras afectaciones. Entre las medidas recomendadas figuran no cruzar ríos ni calles inundadas, ya sea a pie o en vehículos; alejarse de lugares expuestos a inundaciones o deslizamientos, y preparar una mochila de emergencia.
El sismo del 9 de octubre tuvo magnitud 7,7 y una profundidad menor de 10 kilómetros. De acuerdo con el registro oficial citado en el reporte, dejó más de 13.000 damnificados, menos de una treintena de heridos y una persona fallecida en un hospital días después; no se reportaron desaparecidos.
La península de Azuero, descrita como la zona más rural del país, sufrió daños en pueblos y carreteras. Parte de la población sigue durmiendo en tiendas de campaña, mientras que el último balance oficial consignado en el reporte situó a más de 2.000 personas en 55 albergues, tras perder sus viviendas o quedar estas inhabitables por daños estructurales.
Doce días después del terremoto se habían registrado casi un millar de réplicas en la misma zona, algunas de magnitud 6 y a menos de 10 kilómetros de profundidad. La nueva alerta por lluvias se aplica, por tanto, en comunidades que aún enfrentan las consecuencias del sismo y sus movimientos posteriores.

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